sábado, 5 de septiembre de 2009

Odio - Aborrecimiento



«El odio es una pasión ciega y arraigada en el corazón viciado por el capricho, por la envidia, por las pasiones; un afecto que en ningún caso deja de ser bajo e indigno de un ánimo honrado y generoso. El aborrecimiento es un afecto nacido del concepto que forma nuestra imaginación de las calidades del objeto aborrecido, y compatible con la honradez, cuando su objeto es el vicio. De aquí es que llamamos implacable al odio, y no aplicamos ordinariamente este adjetivo al aborrecimiento, porque miramos a aquel como una pasión ciega, que nunca perdona, antes bien anda siempre acompañada del rencor y de la mala voluntad; y al aborrecimiento lo miramos como efecto de una persuasión, que la razón o el desengaño pueden llegar a destruir. Un hombre honrado perdona la ofensa de un traidor, de un asesino, porque no cabe el odio en su noble corazón: pero no puede dejar de aborrecer tan execrables monstruos de la sociedad. El aborrecimiento nos hace mirar con disgusto a su objeto; el odio nos lo hace mirar con ira.»
José López de la Huerta

2 comentarios:

India Ning dijo...

Fea palabra la de odio, aunque desde luego hay mucha más pasión en él que en el aborrecimiento o el desprecio.


PD: ¿cómo puedes publicar tanto en una sola noche?

AlBordeDeLaTaza dijo...

Insomnio le llaman !